La mujer que vino a despedirse
Parte 1 Corrí hacia la puerta de servicio con el corazón desbocado, sintiendo cómo la sangre me golpeaba en los oídos. El patio estaba silencioso, demasiado silencioso para una casa que normalmente vibraba con los…
Parte 1 Corrí hacia la puerta de servicio con el corazón desbocado, sintiendo cómo la sangre me golpeaba en los oídos. El patio estaba silencioso, demasiado silencioso para una casa que normalmente vibraba con los…
A Daniel siempre le dijeron que no se metiera donde no lo llamaban. Que había lugares que no querían ser descubiertos y preguntas que era mejor no hacer. Pero Daniel tenía apenas doce años y,…
En lo alto de una colina que siempre olía a madera mojada y hojas recién cortadas, existía una pequeña tienda de antigüedades. Para la mayoría de los habitantes del pueblo, aquel lugar no era más…
La noche en que Mateo regresó al pueblo, el tren no hizo más ruido que un suspiro metálico. Apenas bajó, se dio cuenta de que nada había cambiado en treinta años: ni el olor a…
El viento olía a papel húmedo y a madera de biblioteca vieja aquella tarde.En el corazón de la ciudad había un pequeño café al que casi nadie entraba ya: El Mirador Rojo. No tenía ventanas…
I. El Reino sin Sol No existía amanecer en el Reino de Ærthis. Las montañas eran catedrales de sombra, los ríos parecían corrientes de tinta, y el viento suspiraba nombres olvidados. En lo más profundo,…
Parte 1 — Entrada Prohibida El reloj del Palacio Judicial marcaba las 02:17 de la madrugada, una hora absurda para que aún hubiese luces en la planta inferior. Desde hacía semanas, el personal de mantenimiento…
Parte 1 — “Antes de que amanezca” Nadie en el pueblo de Rosablanca podía predecir nada sobre el futuro, pero todos estaban seguros de algo: allí no nacían los soñadores. Era un lugar escondido entre…
(Intriga psicológica — Crimen oculto — Ciudad moderna — Muy sensorial — Fuerte) PARTE I — EL OLOR DEL ASFALTO MOJADO El olor llegó antes que cualquier otra cosa. Era un olor sucio, mezclado: asfalto…
Capítulo I — El puente y la bicicleta El verano en Valdeoro tenía una manera particular de encender las mañanas. No era solo el calor, ni el aire perfumado por los árboles de mango, ni…